DE REPENTE, MINISTRA DE EDUCACIÓN

plan de sanidad para mejorar contratos sanitarios y bajar listas de espera
Dolors Montserrat, ¿ministra de Educación? (M. Fernández de Vega / Redacción Médica)

La primera comparecencia de la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en el Congreso de los Diputados se ha saldado con un anuncio más propio del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte: el lanzamiento de un programa de intercambio de estudiantes de ESO y Bachillerato entre comunidades autónomas para impulsar la cohesión territorial y la movilidad de los alumnos. El asunto, seguramente importante y hasta novedoso, no tiene nada que ver con los grandes debates planteados en la sanidad y a los que la ministra Dolors Montserrat estaba llamada a referirse. Quizá haya sido un lapsus o simplemente la manifestación involuntaria de un ferviente deseo, lo cierto es que la ministra ha sido más noticia por la Educación, y la Sanidad se ha vuelto a quedar sin titulares en prensa de información general, de lo que no anda nada sobrada.

El Gobierno anuncia un ‘Erasmus nacional’ para estudiantes de ESO y Bachillerato, expone El Mundo. El País también destaca la misma idea, aunque con un titular más crítico: El Gobierno anuncia un “Erasmus nacional” para adolescentes sin fecha ni presupuesto. Pero solo El Español hace la interpretación que más nos interesa: Estupor por el anuncio de la ministra de Sanidad del ‘Erasmus’ español sin contar con Educación. Es decir, que la ministra Montserrat anunció una medida que no es de su competencia y sin el conocimiento del ministro que sí es competente, Íñigo Méndez de Vigo, que, para más inri, es también el portavoz del Gobierno de Rajoy.

Sin conocer las circunstancias concretas del anuncio, cabe pensar que quizá la nueva ministra no vea suficientes sus competencias en Sanidad, ni en Servicios Sociales ni en Igualdad y por eso quiera entender y opinar sobre Educación; o que los anuncios que en estas materias traía preparados no tuvieran suficiente entidad como para ganar la atención de la prensa generalista y optara por una larga cambiada que sí tuvo el éxito mediático perseguido, o que, en definitiva, el síndrome de Ministerio menguante que lleva lastimando a Sanidad desde la conclusión de las transferencias se haya manifestado en la nueva ministra prácticamente de inmediato.

Pese a todo, la ministra sí lanzó consideraciones puramente sanitarias y de ellas estuvo pendiente la esforzada y constante prensa del sector. Consalud se centró en la financiación, tan importante e insuficiente para la sanidad: “No hemos venido a discutir los presupuestos de 2017”, dijo la ministra, sabedora, esta vez sí, de que Hacienda no es su departamento y que con las cosas de Montoro no se juega (ni se hacen anuncios). Para El Global, lo importante de la comparecencia fueron el copago y el fondo de cohesión, mientras que Gaceta Médica echó la vista atrás, no se sabe muy bien si por nostalgia o como primera crítica sibilina a la nueva ministra, al compararla con una de sus más controvertidas antecesoras: Montserrat recupera el espacio sociosanitario de Mato.

Redacción Médica, muy emocionada con la sentencia del Tribunal Constitucional sobre troncalidad, resume la intervención en un titular algo administrativo: Plan de Sanidad para mejorar contratos y bajar listas de espera. Qué casualidad, justo lo que el Ministerio tampoco puede impulsar ni gestionar sin ponerse de acuerdo con las autonomías. Para Acta Sanitaria, el problema son los silencios: La ministra no se moja en precariedad ni en prescripción, que califica como los temas candentes del sector.

Diario Médico también prefiere la troncalidad para abrir su edición y zanja la esperada comparecencia de la ministra con una información menor: Modelo sociosanitario y un plan de listas de espera, promesas de Montserrat.

Para promesas, el anuncio del Erasmus y una futurible ministra de Educación. Que a la Sanidad, lo mismo le da.

 

 

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