PROGRESANDO

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Políticos y gestores, juntos y cada vez menos revueltos. (Redacción Médica)

El 20 Congreso Nacional de Hospitales y Gestión Sanitaria ha concluido respondiendo a la pregunta que se hacían sus organizadores, Sedisa y ANDE, desde su propio lema: ¿Cómo continuamos progresando? Es evidente que la clase directiva sanitaria española, pese a los obstáculos que se interponen en su completo desarrollo y algunos prejuicios que la siguen penalizando, tiene hoy una ascendencia muy difícil de igualar en el sector y que su capacidad de interlocución y convocatoria está seguramente en máximos históricos, lo que permite encarar con optimismo todos los retos que aún aguardan en el futuro.

Es imposible condensar en estas breves líneas todo lo sucedido durante los tres últimos días de marzo en Sevilla, aunque sí es posible analizar la prensa especializada para hacerse una idea muy aproximada del alcance de una cita que, es preciso recordarlo, no volverá hasta dentro de dos años. Quizá el medio más exhaustivo en su seguimiento haya sido Redacción Médica, gracias a las informaciones de José A. Puglisi. Nada menos que 15 informaciones publicadas, de manera casi ininterrumpida desde el comienzo del Congreso hasta el pasado lunes. Dando especial relevancia a la intervención de toda una presidenta autonómica, con marchamo de líder política nacional (Baño de masas de Susana Díaz ante 2.600 gerentes: “Hemos cometido errores”), a la de un reputado exconseller, hoy reconvertido en experto díscolo (Boi Ruiz: “Es poco ético que los políticos asusten al paciente con la privatización”) y a la de un gestor con mayúsculas, cuya carrera ascendente parece no tener fin (Rafael López Iglesias: “La figura del directivo de la salud está estigmatizada”), por poner solo tres ejemplos.

Diario Médico ha optado por la síntesis y la gestión en la cobertura realizada por Rosalía Sierra, con atención preferente a la evolución del Sistema Nacional de Salud (“El acceso a las innovaciones debe ser rápido y equitativo”), a sus resultados (El 75 por ciento de los hospitales públicos españoles no son eficientes) y al acceso a los servicios sanitarios (Desigualdades en salud: el dinero no lo es todo). Por su parte, Gaceta Médica le dedica también dos páginas de su edición en papel, con una apertura lógica dedicada a la mesa de cuatro consejeros que coincidieron en Sevilla (Los retos de las autonomías pasan por reforzar la primaria y la continuidad), una obligada alusión al principal reto de los organizadores (La profesionalización directiva aumenta su presencia entre 2013 y 2017) y otra más específica sobre evaluación comparativa (El ‘benchmarking’, la mejor opción para certificar calidad).

Amplias y generosas informaciones todas ellas que, sin embargo, no encuentran su destacado en las primeras páginas o en los lugares más visibles de las newsletters. Solo Acta Sanitaria decidió abrir uno de sus boletines diarios con la frase Sedisa, por la despolitización de las gerencias de los hospitales, que amplió con la información Sedisa reivindica “un gran pacto” para la despolitización de los puestos directivos, algo que no por sabido, le reste un ápice de atractivo la operación.

Y es que los gerentes y directivos importan, seguramente más que nunca antes en el Sistema Nacional de Salud (SNS), pero a la vez su influencia no es suficiente y su capacidad de modificar el entorno que les rodea -y que tienen a su vez que gestionar- es claramente limitada. Para Gaceta Médica, por ejemplo, es más importante la toma de posesión de un presidente bien conocido por todo el sector como Serafín Romero al frente de la OMC y la posibilidad de cerrar un pacto por los profesionales, avalado e impulsado por el propio Ministerio. Y para Diario Médico, el tema de la semana ha sido la suavización de la jubilación forzosa de los médicos, lo que da una idea de que en la prensa especializada sigue teniéndose más en cuenta la cantidad y no tanto la calidad, entendida esta como la importancia e influencia del colectivo de directivos de la salud.

Es por tanto evidente que los directivos progresan, igual que el SNS en su conjunto, pero su relevancia como agente decisor en la agenda política y mediática todavía presenta un claro margen de mejora.

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